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Las dos jóvenes octogenarias

La entrada de esta semana surge de un  entrañable encuentro totalmente imprevisto que me sucedió recientemente.

Os pongo en contexto. Por motivos de trabajo salí unos días de Dubai para dar  tumbos por Europa en una apretada agenda de reuniones en Madrid, Barcelona y Casablanca,  al más puro estilo Up in the air (película obligada para aquellos que nos pasamos la vida en los aeropuertos). Entre reunión y reunión encontré un hueco para ver a la familia en Zaragoza y realizar una visita a la Plaza del Pilar. Al lado de la Basílica del Pilar se encuentra el palacio de La Lonja, lugar que suele tener exposiciones muy interesantes y que recomiendo  a todos los que os acerquéis hasta esta zona.

Tan sólo habían pasado unos minutos del inicio de mi visita a una exposición  de pintura vanguardista, cuando escuché a dos señoras entrañables que rondarían los 80 años. Me llamaron la atención desde el primer momento, puesto que no las imaginaba en una exposición de arte vanguardista. Me dije, estas señoras se han perdido y realmente no saben donde están.

La curiosidad me llevó a escuchar su conversación:

  • “Cochin esta en la India” le decía la una a la otra,
  • “no Pili Cochin está en Bangladesh” le respondió su compañera.

Como no me puedo callar en estos temas, con cierto tono repipi y sabelotodo respondí:

  • “disculpen señoras Cochin está en la India” (Cochin, ciudad situada al sur de la India, es la segunda ciudad más importante  del estado de Kerala. Siempre fue una ciudad relevante en el comercio de especias.  Fue conquistada por los portugueses y los españoles desembarcaron en  el 1550, a través de la Compañía de Jesus”

Este fue el principio de una conversación de aproximadamente 40 minutos acabando sentados en los bancos de la exposición.  Pili y la que asumí era su hermana, habían estado en 75 países. Haciendo una cuenta rápida asumiendo que empezaran a viajar a los 18 años salen casi dos viajes  al año.

Me contaron que habían estado en Iran, donde  tuvieron que salir corriendo por los problemas políticos, revivimos juntos  las ruinas de esa ciudad maravillosa que es Shamarkanda en Uzbekistan, me hablaron de la magia de los zenotes de Mexico y compartimos nuestras emociones sobre esa pasión  común,  India, donde me contaron que habían estado 6 veces!! Habían hecho la ruta de la Seda, etc, etc

Tras 40 minutos de conversación yo estaba fascinado con estas dos aragonesas (el acento las delataba) y quería  saber más sobre ellas. Entre estos 75 países, se encontraban también lugares tan atrevidos y fascinantes como Yemen o Siria. Hablamos de Damasco.  Mi visita se remonta  al 2002, ellas unos años antes. Nos entristecía ver que una ciudad, un país, con un patrimonio cultural tan soberbio se encuentre  en una situación tan dramática como la de ahora.

Finalmente, hablamos de todo lo bueno que tiene viajar, perder el miedo a lo desconocido, aventurarse, ver formas de vivir opuestas a nuestra educación. “Nosotras  hijo mío, nunca hemos sido  muy de bares ni cafeterías, con lo que hay para ver!! Ahorrábamos mucho cuando éramos jóvenes luego poder hacer estos viajes”

 Probablemente estas dos dulces señoras, más allá de su ahorro en cafés, tenían una posición desahogada  y un trabajo  que les permitió hacer estos viajes, no lo sé. Lo que  parece claro es que más allá de sus posibilidades, han invertido su tiempo y sus recursos en  viajar, conocer otras culturas radicalmente diferentes a la nuestra, en definitiva han plasmado en hechos
una forma de  entender la vida. Si lo pensamos, tomar esta decisión no es fácil, elegir un camino implica renunciar a otro. Ojalá hubiera guardado su número y pudiera hacerles una entrevista para el blog, os aseguro que sería inspiradora.

Termino, Pili y su hermana de nombre desconocido, estas jovenzuelas octogenarias salidas de una novela de Agatha Christie, estaban en una exposición de pintura vanguardista tras recorrer el mundo entero. La vida es actitud, me queda claro.

 

 

 

 

 

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