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Los colores de la India.

Acabo de regresar de la India. El grupo Air Arabia vuela a más de 20 destinos del subcontinente, con multifrecuencias en muchos de ellos. Este ha sido mi cuarto viaje y siempre  vuelvo….. De eso y de alguna otra cosa vamos a hablar esta semana.

India  es un país de 1200 millones de habitantes, donde anualmente mueren según la OMS  900.000 personas por beber agua contaminada (los ceros son los correctos) y donde cada año 125.000 personas fallecen en accidentes de tráfico. El 10% de los accidentes de tráfico del mundo se producen en india. Pero India  es el país de origen del CEO de Microsoft Satia Nadella   y el CEO de Google Sundai Pichair entre  otros muchos nombres relevantes de la industria y los Negocios, entre ellos eficaces  managers en la filas del grupo Air Arabia. India es el glamour de Bollywood y las calles de Calcuta. India en definitiva, es un país de contrastes descomunales.

Un mensaje generalizado que oigo es   “me gustaría ir a la India, es un viaje pendiente, pero tengo que mentalizarme”. Lamento deciros que  nunca se está suficientemente preparado, desde que  aterrizas,  literalmente  te arrolla.

Que te arrolle,  tiene una consecuencia extraordinaria; no piensas, no puedes pensar dado que  los cinco sentidos  empiezan a ser bombardeados por   un tsunami de sensaciones que no da tregua hasta que estás sentado en el asiento del avión de vuelta.

El ruido de los claxon domina tu oído.  Tu vista se concentra en los vestidos de colores chillones,  los turbantes de mil colores  y las miradas profundas. El olor, mezcla de incienso, flores, suciedad, caca de vaca y especias te golpea constantemente.En India hasta los donuts están especiados…..

Si después de esta introducción todavía te quedan ganas de visitar ese gran país es fundamental aceptar que el hinduismo, religion que oficialmente practica  el 80% de la población, tiene un  sistema de castas. Esta idea inicial es necesaria  para aceptar  como, en  un país que ocupa el séptimo lugar del mundo por PIB,creciendo a un 8% anual,  se pueden ver determinadas imágenes.

Una tentación inicial puede ser empezar por Goa, nada  que objetar. El problema es que Goa es como estar en las calles de marcha de  Magalluf pero con curry. Para vivir una India auténtica y no salir  corriendo el primer día, recomendaria empezar por  el Rajashtan. Rajashtan es la zona más señorial aumque  no nos engañemos hay mugre a paladas.

Esta zona  tiene como principales  ciudades que visitar cuatro. Agra donde se encuentra el Taj Mahal, Jaipur la ciudad rosa, Udaipur la ciudad blanca y Jodhpur la ciudad azul. A estas cuatro ciudades añadiría el parque nacional de Ranthambore y el desierto del Thar. En relacion a la época del año los meses entre noviembre y abril son los mejores. Es la época seca libre de monzones y con temperaturas muy agradables.

Recomendaría el Rajastan a aquellos que tienen la curiosidad por este país y no tienen demasiada experiencia en el turismo por Asia central. Uno se puede sentir David Niven en el palacio real de Udaipur, tomado un gintonic al atardecer o ver la belleza de las casas azules  de Jodhpur , color que representa al dios  Krisna.  Jaipur, la ciudad rosa,  traslada a la época más gloriosa de la india imperial  con tiendas que  venden todo tipo de pashminas y complementos textiles de una calidad extraordinaria a unos precios muy adsequibles.

Por encima de  de todos me quedo con Doughpur, un lugar  fascinante, de cuento. Es un lugar pobre, muy pobre, pobrísimo, pero con luz, alegría y vida. Los habitantes de este pueblo te invitan a sus casas y siempre te ofrecen un té  y una torta de maiz. Al entrar uno se encuentra con un espacio casi diáfano donde conviven personas, ovejas, alguna vaca que campa por libre, todo ello dentro  de un equilibrio inverosimil. En Doughpur los hombres se juntan en la plaza a las 8 de la mañana, literalmente a buscarse la vida, se ofrecen a quien les de trabajo, así todos los días uno tras otro. Los comerciantes levantan las persianas de sus pequeños comercios  y se ponen a leer el hindu times esperando a que alguien les compre una botella de agua y te miran diciendo si me compras bien y sino también.

Tras  profundizar en el apasionante Rajastan,en mi último viaje se me ocurrió dar un salto en avión y visitar  Varanasi ciudad situada al noreste del país. Esta ciudad  sagrada bañada por el Ganges es el principal lugar de peregrinación del hinduismo de toda India. Tenía curiosidad por ver con mis propios ojos lo que había visto en varios reportajes de National Geographic.

Varanasi no es para todo el mundo. Un baño en las aguas sagradas, los crematorios en las orillas del río y las meditaciones a la salida del sol son  imágenes  que impactan. En las calles de Varanasi podemos ver  una vaca, animal sagrado parando el tráfico, un tetrapléjico arrastrándose por el suelo, decenas de monos buscando comida, cientos de mendigos  tirados en las aceras, fervientes peregrinos vestidos con fulares naranjas y  hasta algún occidental reconvertido al hinduismo. Si alguna vez visitais Varanasi os recomiendo que lleveis una mascara, la contaminación de los coches y los olores son  demasiado agresivos para los occidentales. Para ejemplificar una vez más el contraste,  Varanasi tiene una de las mejores universidades de la India.

Cuando me preguntan, siempre  digo que la India no es para todo el mundo, pero todo el mundo debería visitar India alguna vez. En India se respira luz, color, espiritualidad, ruido, olor, movimiento,  vida con mayúsculas.

En definitiva, por  eso quizá siempre  vuelvo, porque no deja indiferente, se disfruta, se siente y te da una bofetada de realidad. En India los colores son vivos auténticos, no tienen el gris tenue efecto perla occidental. En India la vida es dura pero real,  lejos de esa actitud relativista y  casi acomplejada  que está inundado el mundo occidental.

En mi Facebook e instagram, tenéis unas cuántas fotos de esta última micro expedición, entre ellas la de esta sonrisa limpia de esta señora de Doughpur.

Termino con una frase del filósofo y poeta indio Tagore que leí en la facultad de filosofía de la universidad de Varanasi.

“Las palabras van al corazón, cuando  han salido del corazón” Esa es la idea…..

 

 

 

 

 

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Comments

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    • José Antonio
    • 9 diciembre, 2017
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    Muy.buena descrpción. Coincido plenamente.

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