Nunca sabes donde puedes terminar… o empezar

Probablemente unas de las mejores vacaciones familiares fueron las de hace unos años  en un pequeño pueblo de los montes asturianos. Fueron las primeras completamente orientadas hacia la naturaleza, las excursiones y las actividades de aire libre.  Tras esos días en el recorrido en coche de vuelta atravesamos una zona de bosque calcinado por un incendio. Apocalipsis, vacío, tristeza son algunas de las emociones que tuvimos especialmente  en contraste con tantos días en la montaña

Entiendo la naturaleza como camino, el ejemplo de orden, equilibrio, tranquilidad, firmeza, permanencia. Con la canción  Copenague de Vetusta Morla  al que considero el mejor grupo español de los últimos años mi pequeño homenaje

Previous Post Next Post

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *